Un 6-1 que devuelve la sonrisa al Barça
Hacía falta una noche así. Tras dos tropiezos seguidos, el FC Barcelona salió al Estadi Mallorca… perdón, al estadio del Deportivo Alavés con la lección aprendida y la pizarra de Hansi Flick bien clara. El resultado fue un 6-1 contundente que devuelve al equipo al liderato de La Liga. Y lo más importante: el juego volvió a tener forma.
Lo que más me gustó fue la sensación de control. El Barça no se desesperó cuando el partido parecía cuesta arriba y tampoco dejó que el rival se sintiera cómodo con la pelota. Fue un equipo que sabía lo que quería hacer en cada zona del campo.
Raphinha y Lamine Yamal, dos goles cada uno
Raphinha y Lamine Yamal firmaron doblete. Y no fueron goles de rebote ni de carambola. Fueron remates con intención, de los que te hacen pensar que el equipo tiene dos cabezas pensantes arriba. Yamal siguió demostrando que su cabeza no entiende de presión, y Raphinha apareció en el área como si llevara toda la temporada esperando ese momento.
Me quedo con la forma en que ambos se buscaron. Hubo pases de primera, desmarques en diagonal y esa complicidad que tanto se echaba de menos en las últimas semanas. Cuando Yamal y Raphinha están juntos, el ataque azulgrana tiene muchísimas más opciones.
Fermín López, el otro gran nombre
Fermín López también merece un aplauso aparte. Su actuación fue de las más destacadas del partido, con una intensidad y una claridad en el pase que le dan al Barça una variante extra en el centro del campo. Si sigue así, va a ser muy difícil sacarlo del once.
Un Barça que defiende de otra manera
Flick apostó por una línea defensiva alta y por algunos cambios que llamaron la atención. Frenkie de Jong jugó como central y, aunque no fue una noche perfecta en esa posición, el equipo sostuvo bien la presión. Brian Fariñas también tuvo su momento en la alineación, y eso dice mucho de lo que el cuerpo técnico tiene en mente para el futuro inmediato.
Joan García, por su parte, tuvo muy pocas complicaciones bajo los palos. Cuando el portero casi no tiene trabajo, es señal de que el equipo está haciendo bien las cosas por delante.
Lo que queda por delante
El liderato es importante, pero Flick lo sabe mejor que nadie. Esta victoria no borra las dudas de las últimas jornadas, pero sí da un argumento sólido para pensar que el Barça ha vuelto a encontrar su mejor versión. La pregunta ahora es si el equipo puede mantener este nivel durante semanas, y no solo en una noche de lucimiento.
Yo, de momento, me quedo con el partido. Ver a este Barça atacar con esa claridad me hace pensar que todavía hay mucho margen de mejora, y eso, para una afición acostumbrada a sufrir, es una muy buena noticia.
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