Tres años seguidos en la cima del fútbol joven
Lamine Yamal ha vuelto a levantar el Trofeo Kopa. Es el tercer año consecutivo que el extremo del FC Barcelona se lleva el premio al mejor jugador sub-21 del mundo, y lo hace con una naturalidad que asusta un poco. Ya no sorprende. Se espera.
Y eso, para un chaval que todavía no ha cumplido los 20 años, dice mucho. Hablamos de un jugador que ha pasado de promesa a referencia en apenas dos temporadas, y que sigue con la misma cara de niño cada vez que recibe el balón en la banda derecha.
Un premio que no es casualidad
Conviene recordar de dónde viene todo esto. Yamal debutó con el primer equipo siendo un adolescente y en poco tiempo se convirtió en el jugador que los rivales intentan parar antes de que coja velocidad. Hansi Flick le dio galones desde el primer día y nunca le ha quitado la responsabilidad. Eso se nota.
Su regate corto, la facilidad para cambiar de ritmo y esa frialdad para elegir el último pase lo convierten en un futbolista distinto. No es solo talento bruto. Es talento con cabeza.
La dedicatoria a Pau Cubarsi
Lo que más me ha gustado de la gala fue el gesto de Yamal. Al recoger el galardón, dedicó el premio a su compañero Pau Cubarsi, al que dejó claro que le hubiera gustado ver ganar el trofeo. Es una muestra de vestuario sano, de un chico que no se mira solo el ombligo. Cubarsi terminó duodécimo en el ranking del Balón de Oro, un puesto que, para un central de su edad, es más que digno, aunque sepa a poco.
Ese detalle habla bien de la plantilla. En un momento en el que el equipo encadena golpes, que los jóvenes se feliciten entre ellos es una señal de que el grupo aguanta.
El reto ahora: no acomodarse
Tres Kopas seguidas son un récord que pocos han conseguido, pero también una presión añadida. Yamal ya no es la sorpresa. Es el objetivo de todos. Los defensas que se cruzan con él saben que cada partido será una batalla, y el propio jugador tendrá que aprender a convivir con esa etiqueta de favorito.
Mi opinión es clara: si Yamal mantiene este nivel, el Balón de Oro dejará de ser una pregunta y pasará a ser cuestión de tiempo. Por ahora, celebremos lo que ya tiene en la vitrina. Tres veces Kopa no se consiguen por inercia.
Una buena noticia en un mes complicado
El Barça atraviesa una racha de resultados y lesiones que obliga a mirar con lupa cada detalle. Por eso el premio a Yamal sabe a alivio. Recuerda que, pese a la derrota ante el Madrid y las bajas, el club tiene en su cantera y en sus extremos algo que muy pocos equipos pueden presumir.
La pregunta que queda en el aire es cuánto va a tardar el resto del mundo en darse cuenta de que estamos ante uno de los mejores futbolistas de su generación. Yo ya lo tengo claro.
- Tercer Trofeo Kopa consecutivo para Lamine Yamal.
- Dedicatoria a Pau Cubarsi, duodécimo en el ranking del Balón de Oro.
- Un premio que llega en plena crisis de resultados del equipo de Hansi Flick.
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